Las cinco averías más frecuentes en una casa alquilada y quién paga

El inquilino cuenta, por su parte, con la responsabilidad de avisar al arrendador sobre la necesidad de reparaciones a la mayor brevedad.

En cualquier caso, conviene analizar la causa y la importancia del desperfecto con sentido común. Si el usuario rompe algún cristal, ventana o el pomo de una puerta, deberá asumir el coste de estas pequeñas reparaciones, debidas a una actuación imprudente. Reparalia analiza cinco averías frecuentes en viviendas y determina quién debe hacerse cargo del pago de la factura, conforme a lo recogido en la ley, en cada uno de los casos.

Grifos y cisternas que pierden agua. El responsable de la reparación es el arrendador pero se recomienda a los inquilinos que soliciten la ayuda de un profesional para solucionarlo porque la factura del agua es responsabilidad del arrendatario y seguirá creciendo mientras espera una solución. Otra de las incidencias frecuentes es el atasco. Si al desatascar, el profesional detecta un uso incorrecto, el inquilino deberá hacerse cargo.

Averías en el termo. Reparar un termo eléctrico suele suponer alrededor de 70 euros y si hubiese que sustituir el aparato, el coste ascendería hasta los 300, siendo el propietario el responsable de abonar la factura.

Mal funcionamiento de electrodomésticos. El 4% de las incidencias en el hogar se deben a esto. Un correcto mantenimiento evitará futuras reparaciones en las que el arrendador podría desembolsar en torno a unos 150 euros.

Arreglos de bricolaje. Son pequeñas tareas ocasionadas por el uso de las instalaciones y de las que debe hacerse cargo el inquilino.

Problemas con la instalación eléctrica. Entra dentro de las responsabilidades del dueño de la vivienda. Solucionar estos incidentes por falta de mantenimiento puede ir desde los 50 al cambiar un enchufe a los cerca de 100 de la sustitución de un diferencial.

Reparalia aconseja que los propietarios transmitan a los inquilinos a la entrada a la vivienda una serie de consejos básicos para garantizar el buen funcionamiento de los elementos del hogar.

Fuente: El Mundo -28/1/2015